La tenista británica Tara Moore está llevando adelante una demanda de 20 millones de dólares contra la Women’s Tennis Association (WTA), con el respaldo de la Professional Tennis Players Association (PTPA), una organización que agrupa a jugadores fuera del sistema tradicional de la WTA y ATP.
Moore, ex número uno de Reino Unido en dobles, fue sancionada por dopaje en 2022, aunque un tribunal independiente la había exonerado inicialmente en 2023 por supuesta contaminación alimentaria. En 2025, esa decisión fue revocada por el Tribunal de Arbitraje Deportivo (CAS), y la sanción se mantuvo. Ahora, Moore alega que la WTA actuó negligentemente al no advertir a los jugadores sobre los riesgos de contaminación, especialmente en ciertos torneos internacionales, lo que, según ella, dañó su reputación y carrera.
La demanda señala que el sistema favorece a jugadores de alto perfil y critica lo que considera prácticas anticompetitivas del circuito. El caso ha reabierto el debate sobre cómo las organizaciones manejan situaciones de dopaje, transparencia y apoyo a jugadores de menor rango.







